El último día del mes de abril, después de cenar, se juntan los vecinos del pueblo. "Hay que ir a buscar el "Maio". El Maio es un pino de dimensiones fuera de las habituales, de más de 30 metros de altura".
En los días anteriores, se van observando los pinares de los alrededores en busca del idóneo. Cuando se localiza, se marca a la espera de ir a buscarlo.
Llegado el día, se coge un carro de vacas y tirado por los todo los los allí presentes, se dirigen al lugar cantando canciones. Se tala y se carga en el carro.
Es un árbol pesado. El trabajo costoso para cargarlo se hace notar. La parte más pesada se colocará encima de carro. Lo demás que sobresale será transportado a hombros de todos los que acuden a buscarlo. El eje del carro no tarda en "cantar". El peso es mucho. Al unísono, porteadores y carro cantan sus melodías. De vez en cuando, se hace una parada para beber vino y cantar.
El día uno de Mayo, a eso de las 5-6 de la tarde, sonarán las campanas de la iglesia para que todo el mundo acuda. Es hora de poner el Maio de pié de nuevo. Antes se llevantaba en la Plaza de la Picota, ahora se llevantan delante del Ayuntamiento, muy cerca también de la Picota.
Ayudados por cuerdas y escalas, el Maio comienza a llevantarse. En lo alto, ondeara nuestra bandera gallega.
En Laza somos algo distintos. Las tradiciones se mantienen por encima de todo. |