Comenzamos la ruta en un cruce de carreteras, a 1 km antes de llegar a Toro. Tomaremos la carretera asfaltada que va en dirección al pueblo de Correchouso. La ruta discurre en dirección noroeste, teniendo siempre a nuestra izquierda el impresionante barranco.
Este camino fue construído para dar servicio a la construcción de la línea de ferrocarril. En ella trabajaron duramente los vecinos del municipio. Existen decenas de túneles que segaron la vida de muchos. Recordemos que fue totalmente construído a base del sacrificio humano, sin medios mecánicos.
El camino discurre casi totalmente llano. Podemos hacer altos en la ruta para observar la magnitud de la erosión producida por el río.
Tras unos 4 km aprox. llegaremos a unas casas medio destruídas. En su día fueron usadas por los empleados de Renfe. Éstas nos darán cobijo en caso de mal tiempo.
Al otro lado del barranco ya se puede ver el pueblo de Correchouso y sus impresionante castaños.
Continuaremos todo el camino por lo más evidente. Hay tramos en los que la distancia entre nosotros y las vías de tren a penas existe. Deberemos tener precaución. Tras cruzar un viejo puente que cruza la línea de tren, y afrontar una fuerte subida, llegaremos al pueblo de Correchouso, final de la ruta.
El regreso será por el mismo camino. |